De desierto a destino galardonado
El Camping Sandviken no fue construido por grandes contratistas, sino por manos que han amado su oficio. El paseo histórico por el lugar le llevará de vuelta a 1971, cuando Nils Olav Fagerberg (abuelo) construyó las primeras cabañas que siguen en pie como orgullosos monumentos a la artesanía noruega. Al caminar entre las cabañas, observará las detalladas tallas de madera y las sólidas paredes de madera, detalles que han dado nombre a joyas como «Kongehytta». Nils era un hombre visionario, y su espíritu sigue vivo en cada rincón del camping.
El paseo es también una historia sobre la batalla contra las fuerzas de la naturaleza. En 2015, Sandviken experimentó su mayor desafío cuando la inundación hizo estragos y las aguas de Tinnsjøen y Austbygdeåe se encontraron en el centro del emplazamiento. La historia de cómo la familia y la comunidad local se levantaron, salvaron las históricas cabañas y reconstruyeron el lugar para hacerlo más robusto y moderno que nunca es una parte central de nuestra identidad. Verá marcadores y recuerdos de esta época que muestran la altura real del agua y cómo nos hemos adaptado al paisaje actual para crear un puerto seguro para nuestros huéspedes.
El granero, la leyenda y la familia
Una parada importante en el paseo histórico es el antiguo granero, que ha estado aquí desde que el camping era sólo una pequeña granja. Aquí se puede visualizar la época en que los carros de heno entraban, mucho antes de que las primeras caravanas encontraran su camino hasta aquí. No muy lejos se encuentra la gran piedra legendaria, que relaciona el camping con el folclore antiguo y la ira del Jutul. Combinando las huellas físicas del terreno con las historias que compartimos, comprenderás mejor por qué Sandviken se siente como un hogar para tantos.
Una historia viva en desarrollo
Hoy, es la tercera generación de Fagerberg la que le da la bienvenida, y estamos orgullosos de contar con la certificación Eco-Lighthouse y de ser un camping galardonado. El paseo histórico no es sólo una mirada al pasado, sino una explicación de por qué hoy nos apasiona la sostenibilidad y la hospitalidad. Le invitamos a recorrer el sendero a su ritmo, leer los carteles informativos y tal vez charlar con los anfitriones: siempre tenemos una buena historia que contar sobre cómo Sandviken se convirtió en el respiro que es hoy.











