Experimente la vida cotidiana en la granja
Håvardsrud Seterliv es una joya del valle de Skirvedalen donde los niños pueden soltarse la melena. Aquí, los pastores muestran con orgullo cómo se manejan los animales, y tanto adultos como niños están invitados a participar en las tareas diarias. Es una delicia ver a los niños saltar de roca en roca con la cabra y el cordero, o sentarse en el tejado de césped y acurrucarse con los conejos.
El día en la granja sigue unas tradiciones establecidas. Ya a las 6-7 hay «kykkeliky», seguido del desayuno para los cerdos y la recogida de las vacas para el ordeño. Se puede ayudar a alimentar a los terneros, vacas y conejos, o quizás recoger huevos frescos del gallinero. Para muchos, lo mejor es dar de comer leche agria a los cerdos, ¡un éxito garantizado para los más pequeños!
El sabor de la tradición y la quesería
En la nueva lechería, se puede ver a través de las ventanas cómo la budeia bate la leche, quesa y bate la mantequilla. Por razones de seguridad alimentaria, esto se hace detrás de un cristal, pero hay un gran interés por este oficio tradicional. Si quiere probarlo, puede apuntarse a un curso de mantequilla (1-2 horas) en el que elaborará su propia mantequilla junto con la budeia y se la llevará a casa.
Cuando el hambre aprieta, puede pasar al acogedor comedor. Aquí le servirán platos tradicionales noruegos como rømmegrøt (gachas de crema agria) y hamburguesas de oveja, elaboradas con los propios ingredientes de la granja. Håvardsrud Seterliv no es sólo una visita, es un viaje a una parte importante de nuestro patrimonio cultural, donde el bienestar animal y el auténtico disfrute de la comida ocupan un lugar central.







